A menudo sucede que en la interpretación occidental de la tradición budista se simplifica en que la causa del sufrimiento es el deseo, pero esto es una -media verdad- y una visión superficial de las enseñanzas originales, ya que en estas el deseo es dividido en dos categorías; tanha y chanda, siendo el primero semillas que sí llevan al malestar y el segundo tipo, chanda, el que debe cultivarse habilidosamente.
Tanha, son los deseos que provienen de una sed sensorial que proyecta ideas ficticias de felicidad en todo aquello que no es esencial, lo que crea un círculo vicioso de satisfacción e insatisfacción. A su vez, tanha es dividido en tres clases diferentes, y aunque a mayor profundidad de comprensión mejor será la claridad, para no hacerlo complejo dejo la tarea en manos de los buscadores con mayor interés.
Por otro lado, chanda, se puede traducir como ‘voluntad de actuar en lo que es beneficioso’, este tipo de deseos no estrecha la percepción sino que la aumenta. Chanda es un decir «sí» psicológicamente, es una elección de llevar a cabo acciones que sean beneficiosas para uno mismo o para los demás.
Cada vez que vuelvas a escuchar la versión neófita de budismo donde digan que el deseo lleva al sufrimiento, espero que puedes recordar que esa es una interpretación superficial de las enseñanzas, tanha o el aferramiento a lo que es pasajero verdaderamente conduce al sufrimiento y no el deseo en su totalidad como tal.
~Kōken 高健
