
Crear una vida que no necesite vacaciones
El verdadero objetivo no es acumular vacaciones, sino crear una vida de la que no necesites escapar, porque estás alineado con tu misión de vida.
Estoy convencido de que todos, sin excepción, tenemos algo único que ofrecer al mundo. Se trata de descubrir esa actividad que reúne tres ingredientes esenciales:
- Lo que amas hacer.
- Lo que haces bien.
- Lo que otros necesitan de ti.
Cuando estos elementos se unen, surge una armonía interior que rompe las cadenas de la vida mecánica y superficial que el sistema actual propone.
Ikigai y Dharma: el propósito vital
En Japón, esta búsqueda del sentido de la existencia se conoce como Ikigai. Otros lo llaman Dharma. Al observar la naturaleza con atención, vemos que cada planta, animal o insecto cumple una función en un orden armonioso.
Los seres humanos, al separarnos ilusoriamente de la naturaleza en ciudades de cemento y ladrillo, tendemos a olvidar que también tenemos un Dharma personal. No hay nada más valioso que encontrar la propia misión y sintonizar con su frecuencia.
La esencia única de cada persona
Tu propósito puede ser prácticamente cualquier cosa. No importa cuál sea, si surge de lo más profundo y te dedicas a ello, se manifiesta una esencia única y singular en la forma de expresarlo. Por eso, los límites desaparecen: cada persona tiene un modo irrepetible de aportar al mundo lo que lleva dentro.