En Japón, uno de los aspectos más llamativos del desarrollo del Budadharma y su función social es la relación y el énfasis que se le da a la muerte y a la vida posterior. Culturalmente existe un dicho popular: “La práctica sintoísta es para la vida, y el budismo es para la muerte”. Por ello, es común que la mayoría de los japoneses se consideren al mismo tiempo sintoístas y budistas.
El Budadharma más allá de la muerte
El Buda enseñó una filosofía práctica que abarca todo el proceso de la vida. Por eso, no deberíamos relegar el Budadharma únicamente a funerales, la veneración de los ancestros o el cuidado de espíritus que sufren en los reinos de tormento.
Estas prácticas son significativas y trascendentes, pero el Dharma también florece cuando trabajamos para aliviar el sufrimiento de las personas mediante el altruismo, el progreso social y la evolución de la conciencia colectiva. Así, el Budadharma se convierte en un jardín refulgente que renace cada primavera.

El festival de Obon (お盆)
El Obon es un festival alegre que se celebra cada verano, del 13 al 15 de julio. Los japoneses participan con entusiasmo en bailes, reuniones familiares y ofrendas, aunque muchos desconocen los orígenes de esta tradición.
La historia se remonta a Maha Maudgalyayana (Mokuren), discípulo cercano de Buda Gautama. Un día, empleó sus poderes sobrenaturales para contactar con su madre fallecida y descubrió que había caído en el reino de los fantasmas hambrientos, sufriendo intensamente.
Preocupado, acudió al Buda en busca de ayuda. Este le indicó que hiciera ofrendas el día quince del séptimo mes. Mokuren siguió sus instrucciones y logró liberar a su madre. Al comprender los sacrificios que ella había hecho por él, celebró con gratitud y alegría, bailando en honor a su liberación. De ahí nace la tradición del baile de Obon (Bon Odori).

La joya de la Bodhicitta
El Obon nos recuerda que la práctica budista no solo honra a los fallecidos, sino que también nos invita a cultivar la Bodhicitta, la mente despierta y compasiva. Hagamos de esta joya un ornamento que nos acompañe tanto en la vida como en la muerte, iluminando nuestro camino y el de quienes nos rodean.

-Kouken 高健