En lo alto de una montaña, tras horas de senderismo, se alza un anciano árbol custodiado por un monje de bronce de rostro sereno. La leyenda cuenta que este árbol fue plantado siglos atrás por el noble Kukai, maestro del budismo japonés.
Con el júbilo acumulado por la expedición, me siento a meditar a los pies del maestro y su árbol, con la esperanza de recibir algunas gotas de sabiduría que nutran el espíritu.
La búsqueda de la sabiduría y la solidaridad
Si buscas con sinceridad la profunda sabiduría, descubrirás que la solidaridad no es simplemente una opción de vida más. Es la consecuencia natural de observar con atención la realidad.
La inseparabilidad entre sabiduría y solidaridad revela el grado de despertar espiritual: se mide en cuánto y cómo servimos a nuestros semejantes. Así, la práctica consciente se convierte en un camino hacia la compasión y el servicio desinteresado.
Kouken
高健
