Ayer tuve la oportunidad de visitar Ushiku, en la prefectura de Ibaraki, para conocer al Buda Amitābha más grande de todo Japón. Esta obra monumental de arte humano y celestial tiene el merecido reconocimiento como la estatua de bronce más grande del mundo, con sus imponentes 120 metros de altura.
Las fotografías no logran transmitir la verdadera impresión que causa al verlo de frente. Quien sienta el llamado debería venir a contemplarlo en persona. Para hacerse una idea, basta recordar la Estatua de la Libertad en Nueva York y multiplicar su tamaño por tres. En cuanto a récords, el Ushiku Daibutsu ocupa el tercer lugar entre las representaciones más altas de Buda en el mundo, después del Buda Vairocana en China (153 m) y el Buda Gautama en Birmania (130 m).
El simbolismo de los mudras y el loto
La posición de los mudras en sus manos simboliza la aceptación de todos los seres humanos. Antes de acercarse a sus pies de loto, el recinto ha sido diseñado con una serie de pasos litúrgicos que preparan al visitante para la purificación y la salvación al llegar al loto.
Meditación dentro del corazón del Buda
Uno de los grandes encantos de este extraordinario Buda es que se puede entrar en su interior hasta la altura del corazón. En la sala ubicada en su pecho aproveché la oportunidad de sentarme y realizar una meditación Metta, enviando energía de amor benevolente para todos 🧡.
